“No te creo porque, con todo lo que dices, pareces mi peor enemigo; incluso me das miedo, me aterrorizas, porque sabes cómo hacerme sentir mal, inferior, torpe, descalabrado, indefenso, necesitado de ayuda, o de prestigio, o de poder, o de cualquier otra cosa que me vendes, que me hace salir frenéticamente a buscarla o que me hace esconder en el rincón de la cama”.
Querido intelecto: no te creo cuando incesantemente me dices que no me quiero, que algo me falta, que son demasiadas cosas las que no admiro de mí y que me falta tanto por lograr.
Cuando me despiertas en la madrugada con todo el repaso de cosas que no hice bien, con la cantaleta de los errores que cometí y con todos los obstáculos que truncan mi camino. No te creo cada vez que haces una lista de comparaciones cuando estoy con mi colega de trabajo, con mi vecino o con mi mejor amigo; cuando no me dejas disfrutar de los momentos con los seres que más quiero porque en vez de estar con ellos estás procesando los pendientes de la semana y recorriendo millones de veces el futuro que planeas que será bueno para mí y para mi familia, que, por cierto, viste en una revista.
No te creo porque cuando platico con los demás me doy cuenta de que sus informaciones son muy parecidas a esas repeticiones incansables que me tienen tenso todo el tiempo.
No te creo cuando me llevas tantas horas, a veces días, a los pasajes del pasado y cuando me doy cuenta muchísimas cosas han transcurrido en el hoy, que me perdí como un zombie. No te creo porque a veces usas hasta las mismas frases de la televisión o de las reuniones que sigo escuchando sobre la vida, sobre el éxito, sobre la felicidad o sobre las maneras de vivir.
No te creo porque, con todo lo que dices, pareces mi peor enemigo; incluso me das miedo, me aterrorizas, porque sabes cómo hacerme sentir mal, inferior, torpe, descalabrado, indefenso, necesitado de ayuda, o de prestigio, o de poder, o de cualquier otra cosa que me vendes, que me hace salir frenéticamente a buscarla o que me hace esconder en el rincón de la cama.
No te quiero creer, porque me dices a diario que el mundo está de cabeza, que no valemos la pena como humanidad, y que cada día empeoramos.
No te creo porque tus mejores amigos son los noticiarios, y los programas amarillistas que propagan las tragedias y las vuelven una carnicería para el morbo.
No te creo porque estás totalmente aliado con el dinero, como si éste fuera un ser aislado de Dios y le das un poder solitario a un cascarón vacío, y te olvidas, muy a menudo te olvidas, que la fuente de todo, incluso de ese dios falso, es un amor supremo que no alcanzas a comprender.
No te creo porque quieres analizar al arte, cuando éste tiene todas las claves para hacer vibrar a mi alma sin cuestionamiento alguno y cuando te doy cabida, echas todo a perder.
No te creo porque cuando mi madre o mi padre me ven con sus ojos cansados buscando en los míos la luz que los aliente a morir tranquilos sabiendo que su linaje sigue adelante con toda su fuerza, tú te metes y me robas el momento de un suspiro sincrónico en el que un universo se crea cuando dos corazones se conectan. Así que, intelecto: no te creo, no quiero creerte.
Antonio Esquina, mayo 2015
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Bienvenidos al Grupo Comunal de A.A. * * * * * * * * * * * * * * * * * * Este es un Grupo de AA que sesiona solo en línea. 'Compartimos experiencia, fortaleza y esperanza para resolver nuestro problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo.' Horarios de nuestras sesiones (hora del Centro de México): Lunes a viernes 7:15 y 20:00 hrs Sábados 8:00 y 19:00 hrs Domingos 8:30 y 19:00 hrs
Apartados
- Página Principal
- Sitio de Apoyo
- Materiales utilizados en las juntas de estudio (Talleres)
- Back to Basics (versión Central Mexicana)
- Las direcciones para dar los 12 pasos en el Libro Azul
- Cómo escuchar a Dios...
- Literatura aprobada por la Conferencia de Servicios Generales de AA
- Compilación de textos de Padre Pfau y Otras Lecturas
- El Asunto de las Recaídas...
- Reflexiones diarias de AA
- Audiotextos de AA
- Aportaciones de compañeros que pudieran ser de uti...
miércoles, 25 de marzo de 2020
Una reflexión sobre la Reflexión...
25 de MARZO.- UN CORAZÓN LLENO DE GRATITUD
Me esfuerzo por aferrarme a la verdad de que un corazón lleno y agradecido no puede abrigar grandes presunciones. Rebosante de gratitud, el corazón tiene que latir con un amor que fluye hacia todo lo que nos rodea, la emoción más elevada que jamás podamos experimentar.
— COMO LO VE BILL, p. 37
Yo creo que nosotros en Alcohólicos Anónimos somos afortunados por el hecho de que constantemente se nos recuerda la necesidad de estar agradecidos y de cuán importante es la gratitud para nuestra sobriedad. Yo estoy verdaderamente agradecido por la sobriedad que Dios me ha dado por medio del programa de A.A. y me agrada poder devolver lo que libremente se me dio. Estoy agradecido no solamente por la sobriedad, sino por la calidad de vida que me ha traído mi sobriedad. Dios ha tenido la bondad de darme días sobrios y una vida dotada de paz y satisfacción, así como la capacidad de dar y recibir amor, y la oportunidad de servir a otros — en nuestra Asociación, en mi familia y en mi comunidad. Por todo esto, yo tengo “un corazón lleno de gratitud”.
Con que facilidad me olvido de los días de actividad alcohólica, el despertar en lugares desconocidos, con personas desconocidas, sin tener la menor idea de como llegué ahí, sin saber dónde había quedado mi cartera, haciendo esfuerzos inútiles por recordar, con una terrible confusión mental, un martirio físico por la cruda y una tortura emocional que iba creciendo en la medida en que cedía el malestar físico. ¿Cómo iba a justificar una vez más el haber vuelto a beber? ¿Qué diría ahora? ¿Cómo explicar a los demás lo que yo mismo no podía entender?
Me esfuerzo por aferrarme a la verdad de que un corazón lleno y agradecido no puede abrigar grandes presunciones. Rebosante de gratitud, el corazón tiene que latir con un amor que fluye hacia todo lo que nos rodea, la emoción más elevada que jamás podamos experimentar.
— COMO LO VE BILL, p. 37
Yo creo que nosotros en Alcohólicos Anónimos somos afortunados por el hecho de que constantemente se nos recuerda la necesidad de estar agradecidos y de cuán importante es la gratitud para nuestra sobriedad. Yo estoy verdaderamente agradecido por la sobriedad que Dios me ha dado por medio del programa de A.A. y me agrada poder devolver lo que libremente se me dio. Estoy agradecido no solamente por la sobriedad, sino por la calidad de vida que me ha traído mi sobriedad. Dios ha tenido la bondad de darme días sobrios y una vida dotada de paz y satisfacción, así como la capacidad de dar y recibir amor, y la oportunidad de servir a otros — en nuestra Asociación, en mi familia y en mi comunidad. Por todo esto, yo tengo “un corazón lleno de gratitud”.
Del libro Reflexiones diarias
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
Copyright © 1991 by Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
Reflexión del día...
Con que facilidad me olvido de los días de actividad alcohólica, el despertar en lugares desconocidos, con personas desconocidas, sin tener la menor idea de como llegué ahí, sin saber dónde había quedado mi cartera, haciendo esfuerzos inútiles por recordar, con una terrible confusión mental, un martirio físico por la cruda y una tortura emocional que iba creciendo en la medida en que cedía el malestar físico. ¿Cómo iba a justificar una vez más el haber vuelto a beber? ¿Qué diría ahora? ¿Cómo explicar a los demás lo que yo mismo no podía entender?
Es una gran bendición haber podido parar un día. Es una gran bendición el haber podido encontrar un grupo, haber recibido la comprensión de gente que no me conocía pero que entendía lo que me pasaba mejor que yo, mejor que nadie. Que conocía mi historia desde antes que la contara.
Es una gran bendición encontrar en la comprensión, sinceridad y sencillez de mis compañeros el impulso que me permitió empezar a contar mi historia. Una historia de confusión, de vergüenza, de culpa, de resentimiento, de amargura, de una soledad terrible, de tristeza profunda, de fracaso, se simulación, de mentira, de errores, de un intenso cansancio de intentar y volver a fallar, de volver a tropezar con el mismo obstáculo.
Que fácil es olvidar dar gracias de que todo eso haya podido terminar...
martes, 24 de marzo de 2020
La ansiedad...
¡HOLA! SOY LA ANSIEDAD
Soy la ansiedad, no te asustes… vengo en son de paz, por cierto, ¿por qué te asustas tanto ante mi presencia?
Digo, sé que te sientes horrible cada vez que aparezco, que te desesperas y quisieras mandarme a volar, sé que si pudieras… me matarías, sobre todo porque crees que yo soy la que te quiere matar o hacer daño, pero créeme, si no te he matado, no lo voy a hacer.
No estoy aquí para hacerte daño, mucho menos para volverte loco, creo que ya te lo he demostrado cada vez que llego a tu cuerpo, hago un relajo y te asusto, pero al final del día… no te he matado, no te has vuelto loco.
Si pudiera, lo haría, pero esa no es mi idea.
La verdad es que aparezco y te hago sentir todo eso porque no había logrado encontrar otra manera de hacerme escuchar por ti, estabas tan ocupado tratando de ser exitoso, productivo y de demostrarle a los demás que eres digno de ser amado… que no escuchabas mis pequeñas señales.
¿Recuerdas esa vez que te dio un dolor de cabeza? ¿O cuando tuviste insomnio por más de 2 horas? ¿O qué tal esa vez que sin razón aparente te soltaste a llorar?
Bueno, pues todas esas veces era yo tratando de que me escucharas, pero no lo hiciste, seguiste con tu ritmo de vida, seguiste con tu misma manera de pensar… Entonces intenté algo más fuerte, hice que te temblara el ojo, que se te taparan los oídos y que te sudaran las manos… pero tampoco me quisiste escuchar.
Aunque acá entre nos, los dos sabemos que sentías mi presencia, es por eso que cuando te quedabas tranquilo… o era momento de estar sólo contigo mismo, en soledad… te empezabas a poner nervioso, como si algo te impidiera quedarte quieto.
Te desesperabas, porque “no entendías” con tu mente racional lo que estaba pasando, y claro, con tu mente racional no me ibas a entender.
Así es que por eso me he rendido y decidí escribirte.
Y te felicito si estás leyendo lo que te digo, porque significa que ya tienes el valor de escucharme, y créeme, nadie mejor que yo sabe de tu gran habilidad para evitarme y salir corriendo, huyendo de mí como huirías del monstruo en el bosque oscuro.
Como esas veces que me evitas y te distraes embobándote horas con la televisión, viviendo las vidas de otras personas que ni conoces para no enfrentar que la tuya no te gusta.
O qué tal, de esas veces que con un par de cubitas lograbas adormecer tus nervios e inquietud; y ni qué decir de esas otras substancias que más allá de adormecerte, te fugan de esta realidad que no quieres enfrentar.
Pero bueno, espero que ahora estés listo y lista para enfrentar tu realidad y escucharme por fin. Espero que estés listo y lista para enfrentar la verdad de tu vida y de ti mismo tal y como es, sin máscaras, sin atajos… sin pretensiones. Así es que aquí te van las cosas como son.
Lo único que llevo tratándote de decir todo este tiempo, es que… ya es tiempo de evolucionar, necesitas hacerlo, no hay de otra.
Necesitas crear cambios muy profundos dentro de ti, pues por alguna razón, en realidad no estás disfrutando de tu vida y no te sientes pleno. Por eso yo estoy aquí, para ayudarte a recuperar esa plenitud que vive dentro de ti, y para lograrlo, tendrás que deshacerte de lo que te impide contactarla.
Estoy aquí para ayudarte a ver precisamente qué te impide contactar con tu sentido de vida, con tu pasión por vivir, con tu alegría y con tu verdadero ser que es tu esencia. Cada vez que yo aparezca en tu vida, será porque tú mismo no te has dado cuenta que no estás siendo pleno y feliz, así es que si vuelvo a aparecer, no te asustes… mejor agradéceme que llegué y escúchame.
Y si realmente me escuchas, no tardarás en hacer los cambios que necesitas hacer en tu vida, los harás de inmediato, claro, eso si realmente quieres sentirte bien de nuevo, todo depende de qué tanto quieras. Y sé que sí quieres, pero a la vez sé que quieres seguir en tu confort y en tu comodidad por vivir con “lo conocido”, aunque eso conocido te haga daño.
Prefieres seguir buscando la aprobación y aceptación de los demás, haciendo hasta lo imposible por llamar su atención; buscando seguridad en otras personas menos en ti; prefieres que los demás sean responsables de tu persona que tú mismo, y claro, te entiendo, todos quisiéramos regresar a la panza de nuestra mamá y despreocuparnos de todo.
Pero… te tengo una noticia, solamente entrando a un temazcal podrás acercarte a esa experiencia. Mientras tanto… necesitas asumir que eres responsable de ti y que solamente tú me podrás escuchar, y cuando me escuches y yo vea que ya me hiciste caso, créeme que me iré. Solamente tú puedes hacer que me vaya.
Y eso es algo muy importante que te quiero decir, en verdad me iré en cuanto vea que estás haciendo esos cambios en tu vida, cuando vea que estás en camino a tu evolución y que estás dispuesto a crecer y recuperarte a ti mismo. Mientras no lo hagas… aquí seguiré.
En conclusión, si hoy estoy aquí, es porque me necesitas.
Necesitas de mi para modificar tu manera de interpretar tu realidad, la cual dejame decirte que está un poco distorsionada. Necesitas deshacerte de creencias que no te ayudan y que nada más te limitan; necesitas perdonar todo ese enojo que guardas a tus seres queridos y recuperar tu libertad interior.
Y sobre todo, necesitas de mí para hacer lo que te gusta de la vida, para ser tú mismo, y perder el miedo al rechazo o abandono de los demás.
Necesitas de mí para ponerle límites a las personas que te lastiman; para que te agarres de valor y aprendas a decir que “no”; para que dejes de mendigar amor con quien no te merece; para que dejes de depender de la existencia de tu pareja para ser feliz; para que de una vez por todas… ¡cuides tu cuerpo!
¿De qué otra manera le habrías puesto atención a tu cuerpo? Digo, probablemente de muchas maneras, pero ésta está funcionando. Necesitas darle el alimento que necesita, dejar de criticar tu físico y agradecerle por lo que te da; haz que sude y que se mueva, ten tus hormonas al día y duerme las horas que necesitas.
¿Por qué te explotas? ¿Por qué te exiges tanto? No entiendo porqué lo haces… si lo tienes todo, lo eres todo, tienes toda la capacidad que necesitas para crear tu propia realidad, pero te tratas como tu propio esclavo, eres demasiado severo contigo mismo… y estoy aquí para pedirte que simplemente dejes de hacerlo.
Así es que ya sabes… si realmente quieres que me vaya, toma el timón de ti mismo, pregúntate qué has hecho que te ha sacado de tu equilibrio interior. Pregúntate realmente cómo quieres vivir y lucha por esa vida, es tu vida, y solamente tú puedes decidir sobre ella… si a los demás no les parece, es porque los estás retando y tarde o temprano te seguirán, y si no… tendrán otra oportunidad, dales chance.
El único control que puedes tomar es el de ti mismo, pero para recuperarlo, tendrás que aceptar que lo has perdido, y que dejes que yo me exprese, que salga a decirte con todos esos síntomas tan horribles que me inventé para decirte algo muy claro, pero si me reprimes y te distraes cada vez que llego… no podré hablarte y vendré más fuerte.
Así es que la próxima vez que me sientas llegar, haz un alto, cierra los ojos… déjate sentir todo lo que te estoy diciendo, apaga tu mente racional por un momento, déjate llevar… y entiéndeme. Después, empieza el cambio en tu vida con acciones claras y específicas, y en menos de que te des cuenta, me iré.
Espero no tener que llegar muchas veces más en tu vida, pero si lo hago… recuerda que no quiero lastimarte, quiero ayudarte a que recuperes tu propio camino de evolución, el camino que si lo tomas, te hará mucho muy feliz.
Y ya para terminar, ojalá que puedas verme como lo que soy: tu esencia.
Soy tú mismo gritándote con desesperación que me escuches por favor. Así es que hola, yo soy tú, hablándote desde el fondo de tu corazón, desesperado tocándolo para que me pongas atención, lo que sientes no es taquicardia, soy yo, tu esencia, que quiere salir de ahí.
Con cariño, tu esencia disfrazada de ansiedad.
® Escrito por Psico. Fabiola Cuevas para Desansiedad
domingo, 22 de marzo de 2020
La soledad. De estar solo a sentirse solo.
LA SOLEDAD.
DE ESTAR SOLO A SENTIRSE SOLO.
Tomado de nuestro libro "Llegamos a creer"
"¡Estoy
solo! ¡Estoy solo!" es el grito de todo alcohólico que está bebiendo sobre
la faz de la tierra en un solitario cuarto, - en un bar repleto de gente, en el
centro de una reunión familiar, en una calle en medio de una multitud.
Entonces, en contradicción, la gente actuaba sobre nuestros nervios y nos
alejábamos para "huir de todo eso". Por esto tampoco funcionaba; no
podíamos sobrellevar por mucho tiempo la carga de nuestros pensamientos sombríos.
Difícilmente
tratábamos fuertemente de eliminar nuestra soledad con la botella, y por poco
tiempo lo lográbamos, pero no mucho. Cuando golpeábamos contra el fondo y nos
dimos cuenta de que no podíamos seguir tal como íbamos, por La Gracia de Dios
nos encontramos metidos dentro de una insoportable soledad, separados de todo y
de todos. Aislados así, fuimos capaces de mirar a nuestras vidas, a nuestros
problemas y a lo desesperado de nuestra situación. Únicamente así podríamos
hacer preguntas y dar respuestas y hacer decisiones. Ahora sí podíamos hacer
una decisión de hacer algo acerca de nuestra bebida y los problemas con la
vida.
Hay dos
maneras en las que el hombre está solo. En nuestro lenguaje, "estar
solo" expresa el dolor de sentirse solo. "Estar a solas" expresa
la gloria de sentirse a solas.
¿Qué nos
sucedió dentro de A.A. que nos hizo posible, no solamente sobrellevar, sino
disfrutar momentos de soledad? ¿Qué cambió nuestro sentirnos solos a sentirnos
a solas?
El amor y la
comprensión que encontramos dentro de A.A. son una cortina protectora entre
nosotros mismos y la dolorosa soledad de nuestros días de bebedores. Las
primeras semanas, algunos de nosotros empleamos la mayor parte de nuestro
tiempo en un club de A.A. en las Oficinas de A.A. hablando con otros. Luego se
hace evidente que tenemos que ir a trabajar y de alguna manera afrontar las
demandas y responsabilidades de nuestro diario vivir; tenemos miedo. ¿Nos
golpeará otra vez la vieja soledad cuando estemos lejos de la presencia física
de otros miembros de A.A.?
Más tarde o
más temprano, practicando los principios de los Doce Pasos, encontramos dentro
de A.A. nosotros mismos una cosa muy valiosa, algo interior, y es que podemos
estar tranquilos ya sea que estemos en casa sin nadie más, o en cualquier lugar
al que la vida nos lleve.
Los miembros
de A.A. no somos inválidos emocionales que necesitamos que alguien nos coja de
la mano a cada momento del día o de la noche para evitarnos una caída. Crecemos
con la ayuda de Dios, tal como lo entendemos, con la ayuda de la fraternidad,
del Grupo y aplicando los Doce Pasos en nuestras vidas.
Conforme
transcurren las semanas de sobriedad, podemos disfrutar y atesorar los pocos
momentos de soledad que somos capaces de encontrar entre la agitación y presiones
de la vida de hoy en día. Cuando dejamos de tenerle miedo a la soledad y
comenzamos a apreciarla y usarla como beneficio, hemos avanzado un gran trecho.
Nos damos cuenta de que un poco de tiempo para estar a solas es necesario para
pensar en intentar trabajar alguno de los Pasos. En la soledad hacemos nuestros
inventarios. En la soledad, admitimos ante nosotros mismo la naturaleza exacta
de nuestras fallas. En la soledad, nuestros espíritus buscan esa Fuerza
Superior que la nuestra; en la soledad, buscamos por medio de la oración y la
meditación estar conscientes de la voluntad de Dios para nosotros.
La soledad
puede ser vista y sentida en muchas maneras: en el silencio de la naturaleza,
leyendo poesías, escuchando música, mirando pinturas, y en la meditación.
Estamos solos, pero no nos sentimos solos. Sin embargo, estas experiencias no
pueden contestar todas las preguntas de nuestras mentes. Así es que regresamos
al mundo del hombre.
Algunos de
nosotros ansiamos volvernos creativos en alguna esfera de la vida, pero no
podemos llegar a serlo o permanecer creativos sin la soledad. Una hora de
soledad consciente enriquecerá nuestra creatividad mucho más que horas de
intentar aprender el proceso de la creación.
Estar a solas
no es fácil; algunas veces lo logramos sin más que permanecer en silencio,
dejando que nuestras almas suspiren con alivio, sin palabras, hacia Dios. Esto
lo podemos hacer aún en un día lleno de trabajo y en un cuarto lleno de gente y
aún bajo las más difíciles circunstancias externas. Nadie puede quitarnos estos
momentos. El centro de nuestro ser, la parte más interna del yo que es el
asiento de nuestra soledad, es elevado hasta el centro Divino e integrado en
El. Únicamente en un movimiento que nos levante primero hacia Dios y luego
regresemos de El a otra persona, podemos encontrar comunión con los demás.
Aún el amor
renace en la soledad, porque solamente en la soledad pueden aquellos que están
solos llegar hasta aquellos de los que están separados. Una hora de soledad
puede llevarnos más cerca de aquellos que amamos que muchas horas de
comunicación. Podemos llevarlos con nosotros a las "colinas de la
eternidad".
Houston,
Texas.
miércoles, 18 de marzo de 2020
Libro "Las Variedades de la Experiencia Religiosa" del Williams James
Las ideas de William James fueron estudiadas por Bill W. y sin duda fueron fuente de inspiración para la gestación del concepto de espiritualidad que hoy tenemos en el programa. Estos conceptos se encuentran descritos en el libro "LAS VARIEDADES DE LA EXPERIENCIA RELIGIOSA".
Sin que el mismo sea parte de nuestra literatura oficial y para satisfacer el posible interés que pudiera despertar es que se incluye en el Blog.
Para abrirlo o descargarlo hacer clic en el siguiente vínculo:
Las Variedades de la Experiencia Religiosa
por Williams James
Sin que el mismo sea parte de nuestra literatura oficial y para satisfacer el posible interés que pudiera despertar es que se incluye en el Blog.
Para abrirlo o descargarlo hacer clic en el siguiente vínculo:
Las Variedades de la Experiencia Religiosa
por Williams James
martes, 17 de marzo de 2020
Herramientas para atender la turbulencia...
Ante la incertidumbre nos conviene regresar a lo fundamental... a lo que sabemos nos hace bien.
Derivado de los acuerdos en la junta de trabajo del día de hoy retomaremos el blog buscando tener una junta en línea cada día y dejando materiales (audios y lecturas) que puedan ayudarnos a mantener el enfoque en nuestro programa.
Como primera aportación va de nueva cuenta un link a la sesión del taller del sábado 23 de noviembre de 2019 sobre el paso 11, en el que Lucy nos aportó un documento y un audio sobre como practicar la oración y la meditación.
En seguida encontrarán los link's.
Gracias a Lucy por sus aportaciones.
Para acceder el Texto Oración y Meditación (clic aquí)
Para acceder al Audio Oración y Meditación (clic aquí)
Derivado de los acuerdos en la junta de trabajo del día de hoy retomaremos el blog buscando tener una junta en línea cada día y dejando materiales (audios y lecturas) que puedan ayudarnos a mantener el enfoque en nuestro programa.
Como primera aportación va de nueva cuenta un link a la sesión del taller del sábado 23 de noviembre de 2019 sobre el paso 11, en el que Lucy nos aportó un documento y un audio sobre como practicar la oración y la meditación.
En seguida encontrarán los link's.
Gracias a Lucy por sus aportaciones.
Para acceder el Texto Oración y Meditación (clic aquí)
Para acceder al Audio Oración y Meditación (clic aquí)
domingo, 24 de noviembre de 2019
Back to Basics - Pasos 8 a 12
En esta entrada están los pasos 8 a 12 del libro Back to Basics con un formato que permite rápidamente indentificar las referencias al Libro Azul (última versión editada por la Central Mexicana).
¡Gracias a Lucy R. por el trabajo!!
Para acceder dar clic aquí
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